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Insuficiencia Renal Crónica e Insuficiencia Renal Aguda en Perros y Gatos.

A diferencia de los humanos, hay muchas patologías que en nuestros animales pueden pasar desapercibidas hasta que los síntomas son demasiado evidentes y hay muy poco y casi nada por hacer. La insuficiencia renal es probablemente una de las enfermedades más “silenciosas” que desarrollan algunos perros y gatos.

Este artículo está escrito desde la experiencia que tienen algunos propietarios de mascotas pero además tiene como finalidad explicar detalladamente y de forma sencilla los diferentes tipos de enfermedad renal, su prevención, diagnóstico y tratamiento.

La Función del Riñón

El riñón tiene varias funciones pero la función principal es filtrar la sangre, eliminando los componentes de los alimentos que no le aportan al sistema de un ser vivo. Estos se convierten en desechos los cuales terminan siendo eliminados por medio de la orina, la misma que fluye de los mismos riñones a la vejiga a través de los uréteres.

La unidad estructural de los riñones son las nefronas que son las encargadas directamente de purificar la sangre para que esta no se vaya “contaminada” al resto del organismo. Aquí hay algo muy importante que queremos destacar y es que no se conoce aún el tratamiento veterinario científicamente validado que reproduzca o invente nefronas. Una vez que el riñón empieza a mostrar pérdida de estas, hay que concentrarse en encontrar las causas y evitar que esto siga ocurriendo. 

La insuficiencia renal (IR)

Cuando en un riñón las nefronas dejan de funcionar, es como si empezaran a “morirse”  y cuando esto ocurre, se le cataloga como un órgano insuficiente para cumplir su función en su totalidad pero recordemos que el organismo de un perro o un gato tiene dos riñones y es aquí en donde está la oportunidad de combatir el fallo renal con un tratamiento y cuidados que aplacen la degeneración de las nefronas.

Diagnóstico de la insuficiencia renal.

La insuficiencia renal es en definitiva, una enfermedad que se puede controlar y manejar con un diagnóstico preventivo y aquí te vamos a explicar todas las alternativas que hay para anticiparte a esta enfermedad y poder prevenir o retardar el proceso de degeneración de las nefronas de un paciente renal.

1. Exámenes sanguíneos.

La creatinina elevada (mayor a 1,8) es el primer indicador de que algo no anda bien. Sin embargo la alteración de estos valores no siempre se deben a un fallo renal. Condiciones que van desde el estrés hasta la alimentación alta en proteína de dudosa calidad, pueden mostrar valores alterados.

En este punto es donde los controles periódicos toman relevancia. Además de las vacunaciones y desparasitaciones que son cada año, estas son aprovechadas por los veterinarios para hacer revisiones generales a tu peludo amigo pero como ya lo explicamos antes, hay enfermedades que no muestran síntomas visibles hasta que están avanzadas y debido a esto muchos veterinarios ordenan exámenes sanguíneos de control a partir de los 4 o 5 años de un perro o un gato.

Basados en nuestra experiencia, lo más recomendable es que alcanzada la adultez se debe hacer un control completo que incluya un hemograma, y una química sanguínea completa: creatinina, úrea, ALT, BUM, Fósforo y Fosfatasa Alcalina al menos una vez al año hasta los 3 o 4 años y a partir de los 5 años, cada 6 meses.

2. Exámenes complementarios

Si con los primeros exámenes se muestran valores alterados relacionados con el riñón, lo más indicado es hacer otros exámenes más exhaustivos y específicos, los mismos que ayudaran a los veterinarios a diagnosticar no solo la enfermedad sino a descubrir las causas.

Los más recomendados para ayudar a determinar las causas de la insuficiencia renal son:

Ionograma

Mide los niveles en la sangre de los principales electrolitos del cuerpo como el Sodio, indicador de acumulación de liquidos y cantidad de sal en el organismo.

Ph en la sangre y de la orina

La acidez del pH en perros y gatos debe estar entre 5.0 y 6.5. Un rango mayor o menor debe ser tomado en cuenta para que junto con otros exámenes, determinar las causas del fallo renal.

Urocultivo

Sirve para descartar hongos e infecciones urinarias que desencadenen una alteración del Ph, la misma que será un indicador considerable en la formación de cálculos de estruvita (pH alcalino) o de oxalato cálcico (pH ácido), que son los más comunes.

Rayos X

Es sumamente importante para analizar si el paciente sufre de cálculos ya sea en riñón o en la vejiga, ambos perjudiciales para la función renal.

Ecografía.

Para conocer la fisiología del riñón. Aquí se determinan malformaciones, disminución o aumento del tamaño, tumores, quistes, cálculos y sedimento en la uretra o vegija.

Fósforo en la orina.

El exceso de fósforo es otra señal de una filtración insuficiente y este examen sirve para diagnosticar cuántos desechos puede estar filtrando el sistema renal de un paciente.

3. La prueba de SDMA

La SDMA es un indicador sensible de la función renal que detecta incluso un porcentaje tan bajo como el 25 % de pérdida de función renal en comparación con la creatinina que solo muestra alterada cuando ya existe un 75% de pérdida de la función renal.

La SDMA es más fiable que la creatinina como indicador de la función renal pues no está influenciada por factores extra renales.

Algunas estadísticas importantes sobre la Insuficiencia Renal.

Los síntomas.

Desafortunadamente los síntomas por lo general suelen presentarse cuando el fallo renal ya está avanzado. Hay animales que incluso no los muestran sino hasta la fase terminal y es por esto que es necesario hacerle unos exámenes generales de control a partir de los 3 años.

Algunos de los síntomas visibles del fallo renal son:

  • Letargia, desgano y fatiga.
  • Orina en la sangre.
  • Pérdida del apetito.
  • Fiebre.
  • Vómito recurrente.
  • Diarrea.

IR Crónica e IR Aguda.

Desde la medicina veterinaria clínica, existen varias diferencias pero la que más queremos destacar es que un paciente diagnosticado con Insuficiencia Renal Crónica, desde que se cuente con el tratamiento indicado, mientras que la Insuficiencia Renal Aguda se desarrolla en cuestión de días e incluso horas.

Vamos a exponer el caso de Oliver, un gatito de 3 años de edad que pesaba 7 kilos y que por factores externos, dejó de comer y de beber repentinamente. A los 6 días fue llevado al veterinario pero durante ese tiempo, Oliver había perdido demasiado peso. Los gatos tienen un metabolismo muy acelerado y es por esto que no deben dejar de comer durante periodos prolongados.

Oliver murió a los pocos días de haber sido hospitalizado. La falta de hidratación derivó en el fallo renal agudo, es decir Insuficiencia Renal Aguda y por otro lado, la falta de alimentación en una lipidosis hepática que empeoró mas aún el cuadro.

Un caso complejo de Insuficiencia Renal Aguda que por lo general es irreversible y provoca la muerte del paciente.

Causas de la insuficiencia renal.

Al pasar de los años, como centro veterinario hemos aprendido que aliviar los síntomas y controlar el dolor es muy importante pero esto no necesariamente sana o controla la patología presentada por un paciente. Un paciente puede presentar fallo renal por varios factores que van desde lo externo (como Oliver) hasta por causas clínicas.

Sin embargo, las causas más comunes que desencadenan la enfermedad renal, son:

Causas externas:

  • Intoxicaciones que ocasionen daño renal físico.
  • Traumas o caídas que comprometan los riñones.
  • Cambios de hábitos que origine estrés en el animal.

Causas clínicas:

  • Infecciones asociadas al sistema urinario.
  • Infecciones asociadas a enfermedades virales, como el PIF.
  • Nefrolitiasis, que es la formación de cálculos en los riñones.
  • Cáncer o linfomas, como tumores o quistes que dependiendo de su naturaleza son de pronóstico muy reservado.
  • Degenerativas, que son una condición propia del organismo del paciente.
  • La edad, ya que después de los 7 años las posibilidades de sufrir de insuficiencia renal son mucho mayores sobre todo en gatos.

¿Qué siente un gato o un perro con IR?

Te lo vamos a resumir en tres palabras: desaliento, desánimo y dolor.

Imagínate que un día, te empiezas intoxicar con tus propios desechos sanguíneos. De pronto dejas de comer, de jugar, sientes depresión, letargia y desgano. Más adelante presentarás vómitos y probablemente diarrea. Pues bien, esto mismo sienten nuestros animales de compañía con la agravante que ellos no podrán decirte lo que sienten, sino que será tan evidente que tú mismo lo notarás.

Un testimonio muy alentador.

Balín era un gato que a los 4 años presento su primera crisis renal y no fue ningún síntoma asociado a esta sino con una obstrucción urinaria. Fue intervenido y dado de alta. Los valores de los exámenes renales se le atribuyeron a la crisis urinaria

Un año después, volvió a tener otra crisis y se le hicieron todos los exámenes mencionados. El diagnóstico no fue muy alentador. Tenía un riñón reducido a la mitad y el otro con un cálculos, probablemente de oxalato cálcico (los que no se disuelven) una infección en la orina producida por una bacteria llamada Staphylococcus aureus y como si fuera pocos, sedimento en la vejiga… complicado no?

Paciente renal Crónico que con el tratamiento adecuado, vivió cerca de 11 años.

Balín fue una prueba más de que un paciente renal que goza de cuidados suficientes y del cariño necesario, puede vivir muchos años con calidad de vida. Además de recomendar el tratamiento indicado, su familia fue muy consciente de que debía seguir las recomendaciones adicionales para controlar su enfermedad. Vivió hasta los 11 años, es decir 61 años humanos, sin diálisis ni intervenciones quirúrgicas, algo poco común en un gato con fallo renal.

¿Qué hacer si tengo un gato con insuficiencia renal?

Para un animal con insuficiencia renal, lo más importante por mas extraño y redundante que os parezca es: paciencia, constancia y desde luego, acudir a tu medico veterinario de confianza, quién analizará la condición de salud de tu amado hijo peludo, y dependiendo del pronóstico remitirá el caso a un especialista.

Un animal con insuficiencia renal es de una condición delicada, es verdad pero no esto quiere decir que es una enfermedad terminal ni mortal. Balín es una clara evidencia de ello y es por esto que queremos darte estas recomendaciones adicionales si tu perro o tu gato presenta fallo renal.

1. Vigila su ingesta de agua.

Un gato con fallo renal debe tomar mucha agua pero como los gatos no les gusta el agua estancada, es vital que uses recipientes de cerámica que ayuda a conservar mejor el sabor del agua o que le compres una fuente de agua que simula la ingesta de agua en su medio natural, fresca y en circulación.

2. Hazle exámenes periódicos cada 6 meses.

Por favor, no esperes que tenga una crisis para acudir a hacérselos. No tienen que ser todos los exámenes sobre los que hemos hablado pero si los que te indique y recomiende tu veterinario.

3. Suminístrale Omega 3, probióticos y suplementos renales.

Son muy importantes para contrarrestar los valores anormales de ciertos minerales dañinos para la función renal.

4. Minimizar su carga emocional y estrés.

Un animal estresado es probable que no coma, ni beba y menos aán que orine adecuadamente y esto es fatal para un perro o un gato con fallo renal.

5. Dale la alimentación medicada adecuada.

Esta es quizás una de la mas importantes recomendaciones que vamos a darte. Los piensos renales medicados tienen un baja cantidad de proteína, factor determinante para que no le gusten a nuestros hijos de 4 patas. Un paciente renal debe comer y tener un peso un tanto por encima de lo normal. No debe ser obeso, ¡de ninguna manera! pero si tener un peso que le permita soportar una crisis en caso de que la tenga.

Intenta con varios. Es probable que al principio se niegue a comerlos pero hay unos más palatables que otros. Otra alternativa es darle paté renal mezclado con el pienso hasta que se acostumbre pero debes hacer de rodo para que coma. Un paciente renal que no come es de muy mal pronóstico.

6. Contempla la medicina biológica o alternativa.

Ayuda a ayudar a fortalecer su organismo. En la actualidad hay muchos protocolos especialmente recomendados para pacientes renales con muy buenos resultados. Si la medicina biológico ha logrado grandes resultados en los humanos, asimismo lo hace con nuestros animales. 

7. Motívalo a que tenga una eliminación de desechos líquidos adecuada.

Si es un perro, llévalo al parque a que orine con frecuencia y jamás lo castigues si lo hace dentro de la casa. Si es un gato, limpia su arenero 3 veces al día ya que los gatos son muy aseados y usar una baño sucio no le gusta nadie.

Por favor, si tienes un gatito o un perrito con falla renal, no te desanimes. La insuficiencia renal es una enfermedad compleja es verdad, pero te aseguramos que con la dedicación y el compromiso necesarios tu amado hijo de 4 patas, podrá vivir muchos años mas y ambos disfrutarán de tenerse el uno al otro.

Agenda una cita online para cualquier duda sobre la IRC o la IRA.

¡La insuficiencia renal no los vuelve insuficientes para amar!

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