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El Síndrome de Cushing en los perros.

Una de las enfermedades más difíciles de diagnosticar y tratar en los perros es el hiperadrenocorticismo (HAC), también llamado Síndrome de Cushing. Esta patología puede ser un gran problema, tanto para los perros como para las personas que los cuidan a largo plazo. Por lo tanto, es importante informarse sobre este trastorno hormonal, su tratamiento y algunas precauciones que puedes tener en cuenta para evitar que tu mejor amigo peludo tenga que lidiar con ello.

Los humanos compartimos el 75% de nuestra secuencia de ADN con nuestros mejores amigos, los perros. Esta gran similitud ha sido la responsable de que, por desgracia, muchos de los ensayos para probar la seguridad y eficacia de ciertos fármacos se realicen en ellos. Puesto que, al igual que nosotros pueden sucumbir a algunas enfermedades y trastornos desagradables que pueden tener un efecto drástico en su calidad de vida.

Hoy en día ha quedado patentado que cualquier desequilibrio entre las enzimas y hormonas que mantienen las diversas funciones corporales puede significar problemas graves de salud tanto en humanos como en perros.

¿Qué es el Síndrome de Cushing?

El Síndrome del hiperadrenocorticalismo o también llamado síndrome de Cushing, en honor al nombre del neurocirujano que descubrió por primera vez la enfermedad en 1912. Se trata de un trastorno hormonal como hemos adelantado, poco frecuente, que afecta tanto a humanos como a perros.

La glándula pituitaria es una parte clave del sistema endocrino de un perro, responsable de controlar toda la producción de hormonas en todo el cuerpo del perro. Un tumor pituitario en la glándula pituitaria o una glándula pituitaria agrandada pueden provocar la enfermedad de Cushing.

La enfermedad de Cushing aparece cuando se produce un aumento excesivo de la hormona cortisol en el organismo, de ahí, que también recibe el nombre de hipercortisolismo espontáneo.

El cortisol es una de las principales hormonas del estrés tanto en humanos como en perros. En las dosis adecuadas, puede ayudar a responder al estrés, mantener niveles saludables de azúcar en sangre, combatir posibles infecciones y controlar el peso.

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¿Qué causa la enfermedad en perros?

El hipercortisolismo espontáneo o síndrome de Cushing en perros, en general, se da de dos formas hipofisario o suprarrenal. Pero, también se ha informado de la existencia del hipercortisolimo hipofisario y suprarrenal concurrente:

  • Dependiente de la hipófisis: Este tipo afecta a entre el 80 y el 90 por ciento de los perros con enfermedad de Cushing. Esto es causado cuando un tumor de la glándula pituitaria en la base del cerebro, el cual, segrega demasiada hormona que estimula la glándula suprarrenal produciendo cortisol. Estos tumores son típicamente benignos y pequeños; sin embargo, el 15-20% de los pacientes con tumores hipofisarios eventualmente desarrollarán signos neurológicos a medida que el tumor crece.
  • Dependencia suprarrenal: Alrededor del 15 al 20 por ciento de los perros con enfermedad de Cushing serán diagnosticados con este tipo. En este caso, la enfermedad de Cushing es causada por un tumor en una de sus glándulas suprarrenales. Estas glándulas se encuentran encima de los riñones del perro y la corteza de éstas o capa externa es la que produce el cortisol o hormona del estrés. Cuando existe un tumor en alguna de éstas glándulas suprarrenales, ya pueda ser benigno (no canceroso) o maligno (canceroso), se sobreestimulan produciendo así demasiado cortisol.

Para vuestra tranquilidad, en ambos casos, los tumores suelen ser benignos, lo que significa que muy raramente hacen metástasis. Además, a pesar de sus diferencias, generalmente presentan los mismos síntomas y pueden tratarse con medicamentos y procedimientos similares.

Los perros también pueden contraer una forma de enfermedad de Cushing llamada Cushing latrogénica. Esta se debe a el uso excesivo de glucocorticoides. Los glucocorticoides son un tipo de esteroide que se usa para tratar alergias o inflamación o como terapia de reemplazo para perros que tienen niveles naturalmente bajos de cortisona.

Síntomas

Si bien no es una afección dolorosa, del Síndrome de el Cushing en perros (especialmente si no está controlada). Todo esto, debido al aumento repentino del exceso de cortisol o hormona del estrés, tiene un efecto significativo en casi todas las partes del cuerpo del perro, es decir, que conlleva una variedad de síntomas bastante amplia.

Tanto es así que, puede ser difícil que el propio veterinario pueda diagnosticarlo correctamente. Pues, los síntomas a menudo se parecen a los de otras afecciones comunes, los síntomas con los que puede asociarse el síndrome de Cushing son:

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  • Apetito incrementado.
  • Aumento de la sed y la micción.
  • Barriga o estómago hinchado.
  • Aumento repentino de peso y obesidad.
  • Almohadillas de grasa o grasa alrededor de los hombros y el cuello.
  • Piel fina y hematomas.
  • Incapacidad para dormir adecuadamente.
  • Pérdida de pelaje, pelaje irregular y / o crecimiento generalmente lento del pelaje.
  • Fatiga general y falta de energía.
  • Músculos débiles.
  • Piernas delgadas.
  • Anestro en las perras (falta repentina de un ciclo de celo).
  • Testículos encogidos.
  • Infecciones frecuentes de la piel.
  • Piel más oscura.
  • La aparición repentina de puntos negros en la piel.
  • Manchas duras y escamosas en la piel de su perro, como resultado de la formación de depósitos de calcio en la piel (una enfermedad llamada calcinosis cutis)

La presión arterial alta y la pérdida de proteínas a través de la orina son bastante comunes con el hiperadrenocorticismo y pueden contribuir a la enfermedad renal.

Además, el 15-20% de los perros con tumores pituitarios desarrollan signos neurológicos a medida que el tumor crece y el 5-10% de los pacientes de Cushing también desarrollarán diabetes.

¿Los perros de algunas edades o razas están predispuestos a la enfermedad?

Si bien la enfermedad de Cushing puede ocurrir en cualquier momento de la vida de un perro, los perros de mediana edad o mayores, generalmente entre los 10 y 11 años, tienen una mayor probabilidad de padecer la enfermedad.

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Los tumores de las glándulas suprarrenales son más comunes en los perros de entre 11 a 12 años y de razas grandes. Mientras que las razas más pequeñas con enfermedad de Cushing son más propensas a los tumores pituitarios. Algunas de las razas en las que se diagnostica con mayor frecuencia son:

  • Caniches (especialmente los miniatura).
  • Yorkshire terriers
  • Boxers
  • Staffordshire
  • bull terriers
  • Boston Terriers
  • Beagles
  • Perros salchicha
  • Jack Russell Terriers
  • Pastores alemanes

Diagnóstico de la enfermedad

En perros, no existe un método único para diagnosticar el Síndrome de el Cushing que sea 100 por ciento exacto, por lo que es probable que el veterinario realice algunas pruebas para delimitarlo. El diagnóstico generalmente comienza con análisis simples de sangre y orina.

Estas pruebas pueden ayudar al veterinario a detectar colesterol alto, infecciones del tracto urinario, orina diluida o problemas con la fosfatasa alcalina, una proteína que se encuentra en los huesos y el hígado de su perro. Todos estos tienden a ser características de los perros con enfermedad de Cushing.

A partir de ahí, el veterinario puede proceder con ciertas pruebas de detección hormonal. Las tres pruebas más comunes son:

  • Prueba de estimulación de la hormona adrenocorticotropina (ACTH): Esta prueba mide cómo funcionan las glándulas suprarrenales del perro en respuesta a la hormona ACTH. La hormona adrenocorticotropina normalmente obliga a las glándulas suprarrenales a producir cortisol. El veterinario puede tomar muestras de sangre antes y después de la administración de ACTH y determinar cómo reaccionó el sistema del perro.
  • Prueba de supresión de dosis baja de dexametasona (LDDS): La dexametasona es una forma sintética de cortisol fabricada por humanos. El veterinario inyectará una pequeña dosis de dexametasona en el perro. Las muestras de sangre pueden ayudar a determinar cómo la hormona sintética afecta el cuerpo del perro.
  • Prueba de la proporción de cortisol y creatinina en orina: Esta prueba mide la proporción de cortisol y creatinina en la orina del perro. Por lo general, la cantidad de creatinina que excreta el perro debe mantenerse bastante constante, pero los perros con enfermedad de Cushing mostrarán una proporción aumentada.

Si el veterinario ha determinado que el perro tiene la enfermedad de Cushing, el siguiente paso será determinar con qué tipo de enfermedad de Cushing podría estar lidiando.

Existen dos pruebas básicas una para determinar si el tumor está ligado con la glándula pituaria o una glándula pituaria demasiado grande que es la prueba de supresión de dosis alta de dexametasona.

Y, para determinar si la enfermedad de Cushing es causada por un tumor suprarrenal se haría la prueba de concentración de hormona adrenocorticotropa, corticotropina o corticotrofina (ACTH) endógena.

Alternativamente, el veterinario puede realizar una radiografía o una ecografía del vientre del perro. Estas formas de imágenes pueden revelar aproximadamente el 50 por ciento de los tumores en las glándulas suprarrenales. Esto puede ir seguido de más imágenes del interior del abdomen del perro por si el tumor ha hecho metástasis.

Tratamientos naturales para la enfermedad de Cushing en perros

Si el tumor que causa el Síndrome de Cushing en perros no se ha diseminado a otras partes del cuerpo del animal, el veterinario generalmente puede extirpar el tumor mediante cirugía. Esto curará al perro de la enfermedad.

Sin embargo, si la enfermedad se ha propagado o si el perro tiene otros problemas de salud que podrían dificultar la cirugía, el veterinario puede recetarle medicamentos. Afortunadamente, el perro aún puede vivir una vida activa y plena con medicación, aunque necesitará la medicación por el resto de su vida.

Algunos propietarios también consideran medicamentos naturales u holísticos para complementar el tratamiento. Las terapias naturales comunes para la enfermedad de Cushing incluyen:

  • Diente de león: El diente de león puede normalizar potencialmente ciertas funciones suprarrenales y ayudar a ciertos problemas hepáticos y renales. Se lo podemos administrar a nuestro perro  de forma sencilla como planta fresca, o bien en forma de infusión o en comprimidos. Si optamos por la segunda opción, pon a hervir una taza de agua o una taza de caldo de pollo con una bolsita, espera hasta que se reduzca el caldo y déjalo reposar y ofrécele 50 ml cada 12h por 35kg de peso. Consulta con tu veterinario sobre las cantidades diarias recomendadas, que dependerán del peso, entre otros factores.
  • Melatonina: Se ha descubierto que la melatonina inhibe la aromatasa y la hidroxilasa, dos enzimas involucradas en la producción de cortisol. Lo más habitual es la presentación en forma de comprimidos que el perro debe ingerir directamente o mezclados con la comida. Es recomendable hacer esto segundo para evitar que el animal regurgite la melatonina. Solo el veterinario puede especificar cuál es la dosis recomendada de melatonina para el animal.
  • Cardo mariano: El cardo mariano es una hierba con flores que se utiliza a menudo como un tratamiento eficaz para los problemas hepáticos. El cortisol puede afectar el hígado, que tiene que trabajar horas extras para hacer frente a la inundación repentina de la hormona del estrés. Este suplemento completamente natural se puede encontrar en forma de cápsulas, comprimidos o extracto. Este último puede ser administrado en una dosis inicial de 1/4 de una cucharadita de postre por cada 9kgs de peso de animal al día repartida en 2-4 tomas. Con el formato en polvo administrar de 4-10mg por kilo de peso, dos o tres veces al día.
  • S-adenosil metionina (SAMe): SAMe es un compuesto natural creado en el hígado y puede contribuir al funcionamiento normal del hígado.
  • Aceite de CBD para perros: Se ha descubierto que el CBD y otras sustancias que se encuentran en el cáñamo y el cannabis tienen un efecto antitumoral. Incluso se ha demostrado que el CBD detiene el crecimiento de las células cancerosas y aumenta la muerte de las células tumorales.
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Para la enfermedad de Cushing iatrogénica, el veterinario puede intentar reducir la administración de esteroides o encontrar un método diferente para tratar la afección subyacente. Para la enfermedad de Cushing atípica, muchos veterinarios tienen éxito con los lignanos de linaza.

F.A.Q. Preguntas más frecuentes sobre el Síndrome de Cushing

A continuación, responderemos a tres de las preguntas más frecuentes realizadas por los usuarios en Internet, con respecto a la enfermedad de Cushing en perros:

1. ¿Cómo debo alimentar a mi perro si padece la enfermedad de Cushing?

La alimentación puede ayudar en muchos casos de enfermedad de Cushing solo con la dieta. Se trata de la reducción de carbohidratos. Desafortunadamente, en muchos casos el simple hecho de cambiar a una croqueta sin granos rara vez tiene éxito.

Esto se debe a que la naturaleza de una croqueta es rica en carbohidratos. Los granos simplemente se reemplazan por guisantes o patata. Las dietas cocidas sin cereales tienen la mayor tasa de éxito.

3. ¿Cuánto tiempo viven los perros con Cushing?

El pronóstico para los perros con Síndrome de Cushing depende de la enfermedad de Cushing hipofisaria frente a la no dependiente de la hipófisis y de si el tumor es benigno o maligno.

  • Tumores hipofisarios: Si es causado por un pequeño tumor pituitario, el tratamiento médico puede proporcionar un control a largo plazo con buena calidad de vida. Para la enfermedad de Cushing dependiente de la hipófisis, el tiempo medio de supervivencia de los pacientes tratados con trilostano o mitotano es de aproximadamente dos a dos años y medio. Si un tumor pituitario es grande y afecta el cerebro y las estructuras circundantes, el pronóstico es peor.
  • Tumores suprarrenales: Aproximadamente el 50% de los tumores suprarrenales son benignos y la extirpación quirúrgica es curativa. El otro 50% de los tumores suprarrenales son malignos y tienen un mal pronóstico, especialmente si ya han hecho metástasis en el momento del diagnóstico.

El tiempo de supervivencia promedio de un perro con enfermedad de Cushing es de aproximadamente dos años, y solo el 10 por ciento de los pacientes viven más allá de los cuatro años.

Sin embargo, esta estadística no significa que esta enfermedad cause la muerte. Debido a que esta enfermedad es diagnosticada con mayor frecuencia en perros geriátricos, la mayoría muere por causas no relacionadas provocadas por el envejecimiento.

3. ¿Cómo prevenir la enfermedad?

Lamentablemente, no hay ninguna forma de prevenir el síndrome de Cushing en perros si es causada por un tumor de la glándula pituitaria o suprarrenal. Sin embargo, puedes evitar el uso prolongado de esteroides para minimizar el riesgo de desarrollar la enfermedad de Cushing iatrogénica.

Para finalizar, podemos concluir que la prevención es la mejor medicina por eso con un programa anual de visitas al veterinario con cierta regularidad en la que se incluyan pruebas y análisis para diagnosticar temprano la enfermedad de Cushing o cualquier otra afección que ponga en riesgo la salud y, por tanto, la calidad de vida de tu mejor amigo peludo.

Recuerda siempre vigilar atentamente el comportamiento de tu perro y consultar con tu veterinario si notas algo fuera de lo común, desde un letargo repentino hasta hábitos extraños. Cuanto antes se analice el problema, más eficaz será la terapia y más posibilidades tendrás de darle a tu hijo peludo una vida feliz.

Caso real: historia de éxito de UNO en la Clínica de Veterizonia.

Nos gustaría presentaros a una de nuestros increíbles pacientes llamado UNO, un Bulldog Francés de 8 años de edad que pesa alrededor de 8 kilos. Según su dueña, Olivia, UNO es extremadamente inteligente (casi igual que la bondad que lo caracteriza), ¡y le encanta acompañar a su dueña a todas partes incluso más que jugar! A finales de 2014, Olivia acudió a la consulta de nuestra clínica veterinaria, ya que, hacía algún tiempo había apreciado que UNO había perdido de pelaje, presentaba pelaje irregular y / o crecimiento generalmente lento del pelaje, además sus músculos se veían débiles, su vientre hinchado y observó un aumento de la sed y la micción.

Tras diferentes pruebas UNO fue diagnosticado con la enfermedad de Cushing. Y se procedió a la castración, así como, la administración de tratamiento. En la imagen anterior podéis ver el asombroso cambio de UNO, 3 meses después, gracias a todo el cuidado y atención del Dr. Ivan Huaman y su equipo, la enfermedad de UNO fue bien controlada y tuvo una vida plena.

Si sospechas que tu perro puede tener Cushing acude a tu veterinario para una consulta de valoración. Si ya ha sido diagnosticado una vez que se ha implementado un protocolo de tratamiento, la supervisión cuidadosa y las visitas de seguimiento son fundamentales para ayudar al animal a tener un resultado lo más exitoso posible. En muchas ocasiones, dice el Dr. Ivan Huaman, que el problema se descubre a través de análisis de sangre de rutina, incluso antes de que el perro muestre signos del problema.

Hasta aquí nuestro post sobre el Síndrome de Cushing en perros. Esperamos te haya ayudado a resover tus dudas si no llámanos al 962-067-039 y reserva tu cita para un diagnóstico completamente personalizado recuerda que si eres de fuera de Valencia ofrecemos el servicio de Consulta Veterinaria Online.

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